La XVII edición del FICEB se aplaza al año 2010
La imposibilidad de garantizar un adecuado contenido, un buen programa de actividades paralelas, un elenco representativo de artistas internacionales y una buena logística del festival de cine, han sido las principales causas que nos ha llevado a decidir aplazar al año 2010 la celebración de la deciesieteava edición del FICEB. Es una decisión muy meditada y difícil, donde ha prevalecido salvaguardar la buena imagen del FICEB a plantear un FICEB 2009 descafeinado con la excusa cierta de la crisis. Es una realidad conocida las dificultades que estan atravesando todas las empresas nacionales e internacionales del sector y esta situación se habría trasladado al FICEB, tanto por significativas ausencias, como con una presencia bajo mínimos de la mayoría de las empresas, lo que hubiera obligado a la organización a asumir unos gastos en contenidos y artistas que no era viable. Y sin esta inversión hubieramos convertido al FICEB en un evento menor, lo que habría repercutido sin lugar a dudas en su imagen y proyección internacional, que es uno de los aspectos que ha caracterizado al Festival hasta la fecha.
Un periodista me ha preguntado insistentemente si me sentía “liberado” después del anuncio. Al principio no entendía bien la pregunta, pero después de reflexionar sobre el tema la verdad es que tiene razón. Tomar esta decisión ha sido bastante estresante. He tenido que responder a centenares de mails y llamadas sobre esta cuestión sin poder dar una respuesta clara. Y estar deshojando la margarita analizando pros y contras, hablando con el equipo y los colaboradores más cercanos ha sido desgastante. Pero liberarme de la indecisión no significa liberarme de la responsabilidad porque en mi cabeza y en la de todo mi equipo y colaboradores ya estamos pensando en la próxima edición del FICEB.
Todos los Festivales de Cine Internacionales de España reciben importantes subvenciones de distintas administraciones públicas, las cuales niegan al FICEB acceder a las mismas por su temática, aunque reconocen oficialmente la existencia del Festival. Sin estas ayudas no existiría ningún Festival Internacional de Cine en España y es injusto que a uno de los Festivales de Cine con más proyección y prestigio internacional, como es el FICEB, se le cierre el grifo de las ayudas de forma arbitraria y sin justificación legal, solo porque a los políticos les da miedo destinar dinero a un evento dedicado al cine para adultos. Y esta situación hace mucho más vulnerable al FICEB a las coyunturas económicas y a ciertas depencias empresariales. Porque si el FICEB recibiera sólo el 25% de las ayudas que recibe el Festival de Valladolid, para poner un ejemplo, el FICEB 2009 hubiera sido el mejor de su larga trayectoria. Pero esta claro que el dinero público se reparte por criterios políticos y no por criterios culturales y objetivos.