Las productoras quieren regularizar el sector
Sábado, 28 de Abril de 2007
Hoy he comido con Roberto Valtueña y entre muchos temas hemos hablado del porno de autor, o lo que es lo mismo el porno con argumento y criterios cinematográficos en la realización y producción. La referencia del género es sin lugar a dudas Paul Thomas, el prestigioso y veterano director de EE.UU, bandera de la productora Vivid. Mi pregunta que le he planteado es la de siempre cuando se habla sobre este tema : ¿ El consumidor de porno compra películas para visionarlas integramente o para excitarse puntualmente ?, porque entiendo que los directores como el mismo Roberto, Pepe Catman, Giancarlo Candiamo, Narcis Bosch, Los Hermanos Lapiedra o Xavi Dominguez, entre otros, que alzan la voz en la reivindicación de un porno de autor cuando plantean sus películas argumentales, lo que pretenden es que el espectador las visualice integramente. Y hoy por hoy creo que este tipo de pornógrafo es muy minoritario, la mayoría lo que buscan es excitarse para practicar algún tipo de sexo cuando ven una película porno y el instrumento que más se usa es el mando a distancia.
Por tanto el objetivo de estos aventureros del porno patrio no sólo es hacer buenas películas, sino intentar cambiar las costumbres del consumidor de porno y esto es un reto de grandes dimensiones, que aparentemente va contra corriente teniendo en cuenta el consumo de porno que se hace por internet, móviles y PPV, incluso de las propias películas de autor, donde la tijera convierte el producto en subproductos de corta duración para ser explotado en teléfonos y pantallas de ordenador. Pero como me decía Roberto lo importante es la ilusión que eres capaz de poner, tanto en creer en lo que haces como en creer en que el mercado puede cambiar. Y en este sentido todos estos directores tienen toneladas de ilusión y un sueño a alcanazar al que seguro que van a dedicar buena parte de sus enormes energías creativas y comunicativas. Es imprescindible crear un star system de artistas para poder alcanzar este objetivo, porque creando reconocidas y prestigiads figuras es más fácil hacer llegar el mensaje. Seguramente este ha de ser el inicio y en este trabajo han de colaborar decididamente las productoras y distribuidoras, centrando el marketing de sus ventas y promociones en destacar a sus artistas.
Otra de las cuestiones que pusimos a debate fue la de si el porno de autor es el único que puede aspirar a una calidad dentro del género. Ambos estuvimos de acuerdo que no tiene que ser así, que pueden haber gonzos de excelente realización que dignifican de igual forma el género.
Lo que está claro es que en esta edición del FICEB se van a presentar muchas películas de autor que han contado con altos presupuestos ( en comparación a los habituales que se manejan en el sector ), mucho margen para la dirección, buenos repartos, grandes técnicos y mucho marketing antes de su realización. El jurado lo va a tener muy difícil, lo que sin duda es una buena señal sobre la situación que está atravesando el porno español y muchas horas de insomnio para el director… porque está claro que no se puede contentar a todo el mundo y menos con jurados tan independientes e imprevisibles como los del FICEB
En el Salón de Sexe en Català que celebramos en Manresa el pasado fin de semana tuve la opotunidad de participar en una mesa redonda con los representantes de las juventudes de los principales partidos políticos con representación parlamentaria en Catalunya: Unió Democràtica de Catalunya, Convergencia Democràtica de Catalunya, Partido Socialista, Iniciativa els Verds y Ciutadans Partit de la Ciutadania. Fallaron Esquerra Republicana de Catalunya y el Partido Popular ( este había confirmado su asistencia pero no apareció ). El debate era sobre: ” el porno y la política “. La opinión unánime de todos es que se había de reconocer el porno como una actividad artística, aunque con todos los peros que políticamente se consideran correctos, como por ejemplo evitar denigrar a la mujer, luchar contra la pornografía infantil, evitar el acceso a menores ( esto Ciutadans no lo tenía tan claro ), mejorar la calidad del género, abordar temáticas específicas para el consumo de mujeres, gays y lesbianas ( no discriminar ), etc. Se dieron cifras de la importancia de la industria del sexo, como por ejemplo que cada día hay conectados más de 30 millones de internautas en la red consumiendo alguna de las 260 millones de páginas webs porno que existen en el mundo, o que se calcula que en el mundo hay 250 millones de personas que consumen porno.
A mi me toco enfocar el debate desde dentro, es decir ser la voz del porno. Y les plantee la discriminación legal con la que ha de trabajar el porno en España, concretamente la Ley Miró que situa el porno fuera de las salas de exhibición y que la exluye de las ayudas a las que puede acceder el resto de la industria cinematográfica. Y las consecuencias que este marco legal ha tenido en las producciones porno.
Les trasladé la contradicción de criticar los contenidos del porno sin hacer nada para incentivar unos contenidos de calidad y para satisfacer a colectivos como las mujeres, los gay o las lesbianas. Les puse un ejemplo muy clarificador de la situación, les lancé la pregunta sobre que tipo de teatro, danza o cine existiría sino hubieran ayudas… También les expuse el doble rasero con que se evalua el porno, pues cuando una película está amparada por una productora multinacional poderosa, aunque contenga imágenes explícitas de sexo ( como por ejemplo Shortbus ), dejan exhibirla en salas comerciales, o las múltiples trabas que nos ponen a los eventos que organizamos para divulgar y normalizar esta industria.
Los jóvenes políticos fueron claudicando a los razonamientos y aceptando unánimente que el porno debía ser tratado como un género cinematográfico más, con los mismos derechos y deberes. Y me animaron para hacer lobby con el objetivo de trasladar esta opinión a la sociedad en general y a los políticos en particular. Su consejo, del que tome buena nota, es que las iniciativas políticas se desarrollan en función de la demanda social y que es responsabilidad del sector el generarla. Y sin lugar a dudas quien ha de dirigir la estrategia ha de ser APEOGA, contando con el apoyo de todos: artistas, festivales, medios especializados, webs, etc. Hay que ponerse las pilas y trabajar conjuntamente para dejar de estar legalmente discriminados.